El documento describe el poder de la amabilidad, afirmando que es capaz de disipar resentimientos y odio, apaciguar mares embravecidos, construir senderos de fraternidad entre los humanos, y disipar las tinieblas del egoísmo con la luz del amor. También señala que una persona amable escucha con una sonrisa lo que ya sabe de los demás, y que la amabilidad demuestra madurez y grandeza de espíritu.