Un millonario ofrece sus posesiones a quien atraviese su piscina llena de cocodrilos. Un hombre logra salir de la piscina con arañazos y hematomas. Aunque el millonario le ofrece recompensas, el hombre solo quiere encontrar a quien lo empujó a la piscina. La historia enseña que un empujón puede llevarnos a logros inesperados.