El documento describe un partido de fútbol entre dos barrios de un pueblo. Los jugadores se prepararon con equipamiento básico como camisetas, pantalones cortos y medias. Usaron dos balones hechos de forma artesanal. Jugaron en un campo de labranza durante toda una tarde, sin goles ni cambios de portería. Con el paso del tiempo, debido a las bebidas y dulces que les daba el masajista, los jugadores se fueron mareando hasta que terminaron el partido en empate.