El aviador se quedó varado en el desierto con un problema mecánico en su avión. Una noche fue despertado por una voz que le pidió que dibujara un carnero. Se encontró con un joven extraordinario, el Pequeño Príncipe. A pesar de los malos dibujos iniciales del aviador, el Príncipe insistió en que dibujara un carnero. Finalmente el aviador dibujó una caja con un carnero dentro, lo que satisfizo al Príncipe. Fue así como el aviador conoció al