HOLA, ME LLAMO
RISITAS

Había una vez un ratón pequeñito que tenía dos grandes y hermosos dientes
blancos. Todos le llamaban Risitas porque siempre sonreía y enseñaba sus
dientes blancos.
A su papá, a su mamá y a sus hermanos (que también tenían grandes
dientes blancos), les gustaba comer queso, manzanas, avellanas, nueces, y
hasta zumo de naranja, cuando tenían sed.
Pero a Risitas no le gustaban nada todas esas cosas ricas. ¿ Sabéis lo
que le gustaba comer a Risitas?. Pues nada más que chucherías.
Todos los días, mientras su familia comía queso, él se iba a un quiosco de chuches
y allí comía todas las chuches que podía: caramelos, gominolas, barras de regaliz,
terrones de azúcar y las fresitas de gelatina que le gustaban mucho.
Un día, después de haberse dado un atracón de chuches, Risitas se miró en
el espejo sonriendo y enseñando sus dos dientes, pero ¿sabéis lo que vio
Risitas en el espejo?. Pues que sus dos dientes ya no eran tan hermosos y
tan blancos, sino que estaban llenos de manchas de un feo color negro.
Y Risitas desde aquel momento se puso triste y no volvió a sonreír porque
no quería enseñar sus dientes. Se pasaba el día escondido detrás de un
sofá.
Pero una noche, mientras dormía, tuvo una visita: era el duende
Manzanito que se había enterado de lo que le ocurría a Risitas.
Manzanito vivía con muchos más duendes en el tronco de los manzanos, y
eran los encargados de vigilar las manzanas para que estuvieran siempre
brillantes y bonitas
HOLA RISITAS

-Hola Risitas- dijo- Soy el duende Manzanito y vengo a ayudarte. ¿Tu quieres que
tus dientes sean otra vez hermosos y blancos?.
-Sí, sí- dijo Risitas- quiero volver a sonreír otra vez y enseñar mis dientes.
Pues para eso- dijo el duende- tienes que dejar de comer chuches y comer estas
manzanas que te hemos traído mis amigos y yo.
Eran dos manzanas rojas de color brillante y Risitas enseguida empezó a morder
con fuerza las manzanas y se las comió enteritas.
Gracias duende Manzanito. A
partir de ahora siempre comeré
manzanas

Sus dientes se limpiaron y volvieron a ser como antes. Risitas no volvió a comer
tantas chucherías nunca más y pudo sonreír otra vez enseñando sus dientes
blancos.
Del cuento El Ratón Risitas del proyecto Duendes Mágicos.
Elaborado por Pilar Serrano

El ratón risitas

  • 2.
    HOLA, ME LLAMO RISITAS Habíauna vez un ratón pequeñito que tenía dos grandes y hermosos dientes blancos. Todos le llamaban Risitas porque siempre sonreía y enseñaba sus dientes blancos.
  • 3.
    A su papá,a su mamá y a sus hermanos (que también tenían grandes dientes blancos), les gustaba comer queso, manzanas, avellanas, nueces, y hasta zumo de naranja, cuando tenían sed.
  • 4.
    Pero a Risitasno le gustaban nada todas esas cosas ricas. ¿ Sabéis lo que le gustaba comer a Risitas?. Pues nada más que chucherías.
  • 5.
    Todos los días,mientras su familia comía queso, él se iba a un quiosco de chuches y allí comía todas las chuches que podía: caramelos, gominolas, barras de regaliz, terrones de azúcar y las fresitas de gelatina que le gustaban mucho.
  • 6.
    Un día, despuésde haberse dado un atracón de chuches, Risitas se miró en el espejo sonriendo y enseñando sus dos dientes, pero ¿sabéis lo que vio Risitas en el espejo?. Pues que sus dos dientes ya no eran tan hermosos y tan blancos, sino que estaban llenos de manchas de un feo color negro.
  • 7.
    Y Risitas desdeaquel momento se puso triste y no volvió a sonreír porque no quería enseñar sus dientes. Se pasaba el día escondido detrás de un sofá.
  • 8.
    Pero una noche,mientras dormía, tuvo una visita: era el duende Manzanito que se había enterado de lo que le ocurría a Risitas.
  • 9.
    Manzanito vivía conmuchos más duendes en el tronco de los manzanos, y eran los encargados de vigilar las manzanas para que estuvieran siempre brillantes y bonitas
  • 10.
    HOLA RISITAS -Hola Risitas-dijo- Soy el duende Manzanito y vengo a ayudarte. ¿Tu quieres que tus dientes sean otra vez hermosos y blancos?. -Sí, sí- dijo Risitas- quiero volver a sonreír otra vez y enseñar mis dientes.
  • 11.
    Pues para eso-dijo el duende- tienes que dejar de comer chuches y comer estas manzanas que te hemos traído mis amigos y yo. Eran dos manzanas rojas de color brillante y Risitas enseguida empezó a morder con fuerza las manzanas y se las comió enteritas.
  • 12.
    Gracias duende Manzanito.A partir de ahora siempre comeré manzanas Sus dientes se limpiaron y volvieron a ser como antes. Risitas no volvió a comer tantas chucherías nunca más y pudo sonreír otra vez enseñando sus dientes blancos.
  • 13.
    Del cuento ElRatón Risitas del proyecto Duendes Mágicos. Elaborado por Pilar Serrano