El relato ilustra la importancia del conocimiento en la valoración de un trabajo, usando el ejemplo de un ingeniero que cobra mil dólares por apretar un tornillo en una computadora costosa. La factura detalla que el verdadero costo proviene del conocimiento necesario para identificar el tornillo adecuado, no del tiempo invertido. El mensaje concluye que el valor de una profesión se basa en lo que se sabe, más que en las acciones físicas realizadas.