Una pareja acude a un especialista para tratar de concebir un hijo. El doctor les sugiere buscar un "padre sustituto". Más tarde, un fotógrafo de niños llega por error a su casa pensando que lo han llamado para una sesión de fotos, y comienza a contar anécdotas sobre sus sesiones anteriores, asustando cada vez más a la señora hasta que esta casi se desmaya.