El relato narra la experiencia de dos perritos que entran a una casa con mil reflejos, donde su comportamiento cambia según lo que ven. El primer perrito se siente aceptado y feliz, mientras que el segundo se siente amenazado y reacciona con agresividad. La historia ilustra que nuestras actitudes y decisiones determinan cómo somos percibidos por los demás.