Este documento resume la relación entre la ley de Moisés, el diezmo y la gracia de Cristo. Explica que Jesús asumió los requisitos de la ley para honrar a Dios y pagar las deudas del pecado y el diezmo por los hombres. Ahora, la salvación y la bendición se obtienen por gracia, no por obras, como estipulaba la ley. Cristo cumplió con todos los requisitos de la ley al morir en la cruz, por lo que ya no se necesitan indulgencias ni diezmos para ser