El documento enumera numerosos proyectos de infraestructura en España que han resultado en grandes derroches de dinero público debido a malas decisiones, costes de construcción excesivos y falta de demanda real para muchas de las obras. Se mencionan aeropuertos, estaciones de tren, palacios de congresos y otros proyectos que han costado cientos de millones pero que no se usan o no generan los beneficios esperados. El autor critica la mala gestión y planificación que han llevado a este despilfarro de fondos.