El documento habla sobre la virtud teológica de la esperanza desde varias perspectivas. Jesús define la esperanza como la fe y el amor en acción, y la diferencia de la suposición. También enfatiza que la esperanza proviene de un corazón lleno de amor santo, humildad y confianza en Dios. Finalmente, exhorta a vivir con fe, esperanza y amor, confiando en la provisión y voluntad divinas en cada momento.