La joven recibe una llamada de su esposo fallecido, quien la cita en el parque junto al lago. Al llegar, él luce pálido y vestido de blanco, indicando que ha muerto. Le dice que la ama y que lamenta haberla lastimado, entregándole una cruz como símbolo de su amor eterno. Al regresar a la casa de los padres de él, la joven se entera de que murió de tristeza luego de su separación. En una carta, él le pide perdón por no haberla pod