Facundo Cabral nació en 1937 en Argentina y tuvo una dura infancia. Se convirtió en un vagabundo y encontró a Dios en las palabras de otro vagabundo. A lo largo de su vida, Cabral compartió reflexiones optimistas sobre apreciar la belleza del mundo y la generosidad de la vida a pesar de los desafíos como su pérdida de visión. Considera que el cuerpo es temporal pero el espíritu y las ideas perduran, y se enfoca en sacarle partido a lo que Dios le ha dado.