El documento argumenta que las personas a menudo posponen su felicidad a eventos futuros como terminar la universidad o conseguir un trabajo, en lugar de disfrutar el presente. Sin embargo, no hay un mejor momento para ser feliz que el presente, por lo que las personas deberían dejar de esperar y decidir ser felices ahora. La felicidad es un viaje, no un destino, por lo que hay que apreciar cada momento.