El autor desea a las buenas personas que conozca que en el próximo año hagan lo mejor que puedan sin importarles si son recompensados por sus esfuerzos, para trabajar por un mundo mejor con paz, justicia, equidad y donde sobrevivan las utopías, aunque parezcan imposibles. Desea que el 2010 sea un año nuevo de trabajo para todos con el objetivo de construir un mundo más sano y justo.