Florencia fue un importante centro urbano, artístico y económico en Italia durante la Edad Media y el Renacimiento. Se originó como asentamiento militar romano y en los siglos XII y XV florecieron sus gremios artesanales, escuelas artísticas, banca y actividad económica bajo el liderazgo de la familia Médici. Durante este periodo, la ciudad fue escenario del poder económico que patrocinó importantes obras de arte y arquitectura.