Marianito conoce a Pedro, un niño nuevo y solitario en la escuela. Al verlo llorando, Marianito se acerca para consolarlo y con el tiempo se hacen amigos cercanos. Pedro le cuenta a Marianito que alguna vez se lastimaba a sí mismo, pero que gracias a su amistad ha cambiado y se ha vuelto una mejor persona. Después de un mes, Pedro regresa pero le revela tristemente a Marianito que sufre de cáncer terminal y que no le queda mucho tiempo de vida. Marianito lo apoya en sus últimos días como el gran amigo