La fotografía nació en el siglo XIX como una técnica para capturar imágenes que permitió a la burguesía y aficionados documentar sus vidas. Se desarrollaron dos roles fotográficos: el fotógrafo artista y el fotógrafo de oficio para satisfacer la demanda creciente, mientras que la cámara Kodak de 1888 popularizó la fotografía entre los aficionados.