GABRIELA DE BÁRBARA GUERRERO
Me había detenido a mirar la vitrina de aquella antigua tienda del
centro, cuando mi atención fue capturada desde dentro por aquel
hombre de espaldas anchas y rostro bonachón. Vestía ropa común
y un poco ajada. Miraba suplicante a aquella mujer, Gabriela, como
supe que se llamaba. Los ojos de ella iban desde el dependiente a
los de este hombre, esperando ansiosa la decisión. El hombre estiró
su mano en un último intento de retenerla, pero la retiró
decididamente. El dependiente sonrió, le pasó el libro elegido al
hombre, tomo a Gabriela y la puso en la caja registradora.

Gabriela de bárbara guerrero

  • 1.
    GABRIELA DE BÁRBARAGUERRERO Me había detenido a mirar la vitrina de aquella antigua tienda del centro, cuando mi atención fue capturada desde dentro por aquel hombre de espaldas anchas y rostro bonachón. Vestía ropa común y un poco ajada. Miraba suplicante a aquella mujer, Gabriela, como supe que se llamaba. Los ojos de ella iban desde el dependiente a los de este hombre, esperando ansiosa la decisión. El hombre estiró su mano en un último intento de retenerla, pero la retiró decididamente. El dependiente sonrió, le pasó el libro elegido al hombre, tomo a Gabriela y la puso en la caja registradora.