La gimnasia rítmica combina elementos de ballet, danza y gimnasia, y se caracteriza por el uso de aparatos como cuerda, aro y pelota, con competiciones reguladas por la Federación Internacional de Gimnasia. Su historia se remonta al siglo XVIII y ha evolucionado para incluir modalidades individuales y de conjuntos, siendo reconocida como deporte olímpico desde 1984. Los ejercicios son evaluados según un sistema de puntuación que considera tanto la composición como la ejecución, penalizando errores específicos durante las actuaciones.