El documento agradece a Dios por las pequeñas cosas de la vida cotidiana que a veces se dan por sentadas, como los hijos que no limpian su habitación, los descuentos en el sueldo, el desorden después de una fiesta, la ropa ajustada, tener una casa y un auto, y poder oír y trabajar, porque todas estas cosas significan que se tiene comida, refugio, empleo, salud y seres queridos.