La subasta holandesa es un tipo de subasta en la que el precio inicialmente alto es reducido gradualmente hasta que un participante acepta el precio o se alcanza el precio de reserva. El participante ganador paga el último precio anunciado. Se usa a veces en subastas en línea de varios bienes iguales vendidos simultáneamente. Un ejemplo explica el proceso de subasta holandesa de acciones donde las ofertas se ordenan de mayor a menor precio y se adjudican secuencialmente hasta asignar todos los títulos, pagándose