Dos ciudades españolas, El Puerto de Santa María y Jaén, acordaron hermanar sus devociones a la Virgen María del Dulce Nombre y Nuestra Señora de Belén respectivamente para fortalecer los lazos entre las ciudades. Los dueños de las imágenes de las vírgenes se reunieron y firmaron un acuerdo para hermanar oficialmente las devociones particulares.