El documento es el testamento de Alfred Nobel en el que declara que su fortuna se destinará a crear un fondo cuyos intereses se distribuirán anualmente como premios a quienes hayan hecho los mayores descubrimientos en física, química, medicina, literatura y a quien haya hecho más por la fraternidad entre los pueblos y la paz. Designa a Ragnar Sohman y Rudolf Lilljequist como ejecutores testamentarios.