El documento describe un programa de televisión estadounidense llamado "The Swan" que somete a concursantes a extensas cirugías cosméticas y entrenamiento intensivo durante tres meses para transformar su apariencia física. Al final del programa, una ganadora es seleccionada para competir en un concurso de belleza. La conclusión es que no hay mujeres feas, solo maridos que no invierten en mejorar la apariencia de sus esposas.