Jennifer tuvo una infancia feliz con sus padres y hermanos en Chiquinquirá, pero cuando entró al jardín le costó separarse de su madre. Más tarde disfrutó la primaria, donde hizo amigos y le gustó estudiar. Sin embargo, cuando sus padres se separaron en quinto grado, su madre dejó de prestarle tanta atención y sus calificaciones empeoraron. Actualmente, Jennifer sueña con terminar la universidad, cuidar a su madre y tener una familia feliz.