El documento critica el excesivo uso de dispositivos electrónicos y las redes sociales, argumentando que esto aleja a las personas de experiencias significativas en el mundo real como conversaciones cara a cara, abrazos y momentos compartidos con seres queridos. También reflexiona sobre cómo la tecnología y cultura estadounidense están influyendo e impactando negativamente las culturas locales. Finalmente, enfatiza la importancia de vivir en el mundo real y apreciar los valores y experiencias que sólo este puede ofrecer.