El ordenador se siente triste y solo porque su dueña solo lo usa y no se preocupa por su bienestar, dejándolo sin energía. Sin embargo, la hermana de la dueña lo trata muy bien, lo cuida y le ha puesto un nombre. El ordenador quiere que su dueña lo trate mejor, como a un amigo, ya que conoce todos sus secretos. Un día, la dueña se preocupa por él, lo limpia y alimenta, haciéndolo muy feliz. Ahora el ordenador se esforzará por ser el mejor para que su dueña no lo