Este documento habla sobre la bendición de Dios y cómo alcanzarla. Explica que Dios quiere enriquecernos empezando en nuestro espíritu con la Palabra y dones, luego en el alma, y finalmente en el cuerpo con propiedades y bienes materiales. Para recibir la bendición debemos ser justos, no atribuirle despropósito a Dios, actuar con justicia en los juicios, no olvidar los favores de Dios, y administrar bien los bienes que Él nos da.