Una mujer esperaba el tren en la estación y compró un libro y galletas. Se sentó a leer y un hombre se sentó a su lado con una revista. Ella pensó que él estaba robando sus galletas cada vez que cogía una, pero luego se dio cuenta de que sus galletas seguían en su bolso intactas. La mujer se sintió avergonzada por haber sacado conclusiones erróneas sobre el hombre.