Vanesa se puso su abrigo de piel de yaguareté para tomar el té con su amiga María, pero su amiga le dijo que para hacer esos abrigos matan a miles de yaguaretés y por eso están en peligro de extinción. En el camino a su casa, Vanesa reflexionó sobre lo mal que está usar pieles de animales ya que incentiva la matanza de especies. Vanesa tomó conciencia y decidió no usar más su abrigo de piel.