Dr. Omar Arbaje De Moya • Colegio InmaculadaConcepción • LaVega, R.D. •
18 de octubre de 2013
de
la
enel
La
Año Fe
»
El conocimiento de los contenidos que se han
de creer no es suficiente si después el
corazón, auténtico sagrario de la persona, no
está abierto por la gracia que permite tener
ojos para mirar en profundidad y comprender
que lo que se ha anunciado es la Palabra de
Dios.
Profesar con la boca indica, a su vez, que la fe
implica un testimonio y un compromiso
público. El cristiano no puede pensar nunca
que creer es un hecho privado.
Benedicto XVI
«
1. ¿CREO? ¿O CREEMOS?
•El hombre es “capaz” de Dios.
•Dios al encuentro del hombre.
•La respuesta del hombre a Dios.
»
El creyente aprende a verse a sí mismo a
partir de la fe que profesa: la figura de Cristo
es el espejo en el que descubre su propia
imagen realizada. Y como Cristo abraza en sí a
todos los creyentes, que forman su cuerpo, el
cristiano se comprende a sí mismo dentro de
este cuerpo, en relación originaria con Cristo y
con los hermanos en la fe.
Francisco
Carta Encíclica Lumen Fidei, 22.
29 de junio de 2013
«
2. CREO EN DIOS PADRE.
•Creo en Dios.
•El Padre, Todopoderoso y Creador.
•El Cielo y la Tierra.
•El ser humano y la caída.
»
La fe nace del encuentro con el Dios vivo, que
nos llama y nos revela su amor, un amor que
nos precede y en el que nos podemos apoyar
para estar seguros y construir la vida.
Francisco
Carta Encíclica Lumen Fidei, 4.
29 de junio de 2013
«
3. CREO EN JESUCRISTO, HIJO
ÚNICO DE DIOS.
•El Señor.
•Concebido por obra y gracia del Espíritu Santo.
•Crucificado, muerto y sepultado.
•Los infiernos y la Resurrección.
•El Juicio Final.
»
La fe no sólo mira a Jesús, sino que mira
desde el punto de vista de Jesús, con sus ojos:
es una participación en su modo de ver.
Francisco
Carta Encíclica Lumen Fidei, 18.
29 de junio de 2013
«
4. CREO EN EL ESPÍRITU SANTO.
•Nombres, apelativos, símbolos.
•El Espíritu Santo y el Cuerpo de Cristo.
•Una, santa, católica y apostólica.
•La comunión de los santos: santa María.
»
Creer significa confiarse a un amor
misericordioso, que siempre acoge y perdona,
que sostiene y orienta la existencia, que se
manifiesta poderoso en su capacidad de
enderezar lo torcido de nuestra historia.
Francisco
Carta Encíclica Lumen Fidei, 13.
29 de junio de 2013
«
EN CONCLUSIÓN
¡Madre, ayuda nuestra fe! Abre nuestro oído a la Palabra, para que
reconozcamos la voz de Dios y su llamada. Aviva en nosotros el deseo
de seguir sus pasos, saliendo de nuestra tierra y confiando en su
promesa. Ayúdanos a dejarnos tocar por su amor, para que podamos
tocarlo en la fe.
Ayúdanos a fiarnos plenamente de él, a creer en su amor, sobre todo
en los momentos de tribulación y de cruz, cuando nuestra fe es
llamada a crecer y a madurar.
Siembra en nuestra fe la alegría del Resucitado. Recuérdanos que
quien cree no está nunca solo. Enséñanos a mirar con los ojos de Jesús,
para que él sea luz en nuestro camino. Y que esta luz de la fe crezca
continuamente en nosotros, hasta que llegue el día sin ocaso, que es el
mismo Cristo, tu Hijo, nuestro Señor.
Amén
amparodelalti
simo
blogspot.com MUCHAS
GRACIAS

La Fe en el Año de la Fe

  • 1.
    Dr. Omar ArbajeDe Moya • Colegio InmaculadaConcepción • LaVega, R.D. • 18 de octubre de 2013 de la enel La Año Fe
  • 2.
    » El conocimiento delos contenidos que se han de creer no es suficiente si después el corazón, auténtico sagrario de la persona, no está abierto por la gracia que permite tener ojos para mirar en profundidad y comprender que lo que se ha anunciado es la Palabra de Dios. Profesar con la boca indica, a su vez, que la fe implica un testimonio y un compromiso público. El cristiano no puede pensar nunca que creer es un hecho privado. Benedicto XVI «
  • 3.
    1. ¿CREO? ¿OCREEMOS? •El hombre es “capaz” de Dios. •Dios al encuentro del hombre. •La respuesta del hombre a Dios.
  • 4.
    » El creyente aprendea verse a sí mismo a partir de la fe que profesa: la figura de Cristo es el espejo en el que descubre su propia imagen realizada. Y como Cristo abraza en sí a todos los creyentes, que forman su cuerpo, el cristiano se comprende a sí mismo dentro de este cuerpo, en relación originaria con Cristo y con los hermanos en la fe. Francisco Carta Encíclica Lumen Fidei, 22. 29 de junio de 2013 «
  • 5.
    2. CREO ENDIOS PADRE. •Creo en Dios. •El Padre, Todopoderoso y Creador. •El Cielo y la Tierra. •El ser humano y la caída.
  • 6.
    » La fe nacedel encuentro con el Dios vivo, que nos llama y nos revela su amor, un amor que nos precede y en el que nos podemos apoyar para estar seguros y construir la vida. Francisco Carta Encíclica Lumen Fidei, 4. 29 de junio de 2013 «
  • 7.
    3. CREO ENJESUCRISTO, HIJO ÚNICO DE DIOS. •El Señor. •Concebido por obra y gracia del Espíritu Santo. •Crucificado, muerto y sepultado. •Los infiernos y la Resurrección. •El Juicio Final.
  • 8.
    » La fe nosólo mira a Jesús, sino que mira desde el punto de vista de Jesús, con sus ojos: es una participación en su modo de ver. Francisco Carta Encíclica Lumen Fidei, 18. 29 de junio de 2013 «
  • 9.
    4. CREO ENEL ESPÍRITU SANTO. •Nombres, apelativos, símbolos. •El Espíritu Santo y el Cuerpo de Cristo. •Una, santa, católica y apostólica. •La comunión de los santos: santa María.
  • 10.
    » Creer significa confiarsea un amor misericordioso, que siempre acoge y perdona, que sostiene y orienta la existencia, que se manifiesta poderoso en su capacidad de enderezar lo torcido de nuestra historia. Francisco Carta Encíclica Lumen Fidei, 13. 29 de junio de 2013 «
  • 11.
  • 12.
    ¡Madre, ayuda nuestrafe! Abre nuestro oído a la Palabra, para que reconozcamos la voz de Dios y su llamada. Aviva en nosotros el deseo de seguir sus pasos, saliendo de nuestra tierra y confiando en su promesa. Ayúdanos a dejarnos tocar por su amor, para que podamos tocarlo en la fe. Ayúdanos a fiarnos plenamente de él, a creer en su amor, sobre todo en los momentos de tribulación y de cruz, cuando nuestra fe es llamada a crecer y a madurar. Siembra en nuestra fe la alegría del Resucitado. Recuérdanos que quien cree no está nunca solo. Enséñanos a mirar con los ojos de Jesús, para que él sea luz en nuestro camino. Y que esta luz de la fe crezca continuamente en nosotros, hasta que llegue el día sin ocaso, que es el mismo Cristo, tu Hijo, nuestro Señor. Amén
  • 13.