« La hora »
Le Miracle
   Fíjate bien en la 
foto siguiente: 
Le Miracle
   El conductor rompió la valla 
de protección justo donde 
se ve gente en la carretera. 
Le Miracle
La furgoneta llegaba desde la derecha,
cuando rompió la valla de seguridad;
dio dos vueltas “de campana”, y se
detuvo sobre sus cuatro ruedas, en el
sentido opuesto a la dirección de
donde venía.
Le Miracle
Terrible, ¿no?
¡Míralo de nuevo!
Le Miracle
Pues ahora mira la foto
completa:
Cuando no es ‘la hora’,
¡NO ES LA HORA!
Ése es el dato.
Todos conocemos casos
parecidos, donde no hay
explicación lógica de lo
que pasa.
Cada uno le da la
explicación que está de
acuerdo con sus creencias.
Casualidad. Destino.
Voluntad de Dios. Azar.
Guión vital. Suerte.
Energía incosciente.
Milagro. Fatalidad.
Quizá, más importante
que el saber por qué
pasan las cosas, es
saborearlas a fondo: con
admiración, calma,
respeto, aceptación y
agradecimiento.
Y, más importante que
cómo nos vayan las cosas,
es saborear a las
personas: compartir,
disfrutar, sintonizar,
comprender, sonreír; en
definitiva, amar.
Y, lo mejor de todo,
es que todo eso sólo
depende de ti.
¡AHORA!
¡AHORA!
“¡LA HORA!”

La hora