La prostitución, un término derivado del latín que implica estar expuesto a la venta del propio cuerpo, tiene profundas raíces históricas y culturales ligadas a las sociedades primitivas y rituales de fertilidad. Los factores que inducen a las personas a la prostitución hoy en día incluyen problemas económicos y familiares, así como la presión social y la drogadicción, que pueden llevar a enfermedades y marginación. En México, estudios muestran que una gran parte de las trabajadoras sexuales provienen de clases sociales bajas y comienzan su actividad a edades tempranas, enfrentando un estigma y falta de reconocimiento por su labor.