El documento describe las 3R de la informática - reducción, reuso y reciclaje - que son estrategias para darle un destino sostenible a los residuos electrónicos al final de su vida útil. La reducción consiste en usar menos hardware y hacerlos más eficientes. El reuso implica darle nuevos usos a componentes para crear productos innovadores. El reciclaje envía los desechos a plantas especializadas para separarlos y reintroducirlos en la fabricación de nuevos productos.