El documento habla sobre el plagio de la canción "My Sweet Lord" de George Harrison. Explica que Harrison fue acusado de plagiar la melodía inconscientemente de la canción "He's So Fine" de The Chiffons, lo que resultó en una demanda en su contra en 1976 y una multa de $580,000 luego de que un tribunal determinara que era culpable de "plagio subconsciente".