Edith Piaf tuvo una vida difícil marcada por el abandono y la pobreza. Se convirtió en una famosa cantante francesa, pero su adicción a las drogas y el alcohol deterioraron su salud. A los 46 años, se enamoró de Théo Sarapo, un hombre 20 años menor, con quien se casó y vivió feliz durante un año antes de morir debido a una cirrosis. Théo pagó todas las deudas de Piaf y luego se suicidó para estar con ella de nuevo, demostrando su gran amor.