C++ nació a mediados de los 80s de la mano de Bjarne Strouptup como un preprocesador de C que añadía clases y tipos de datos, y desde entonces ha evolucionado hasta convertirse en un lenguaje de programación orientado a objetos propio con su compilador nativo. C++ ofrece soporte para diferentes paradigmas de programación como la programación orientada a objetos a través de características como clases, herencia, polimorfismo, bibliotecas estándares y plantillas.