El documento describe un dispositivo llamado luxhumanus que se implanta dentro del ojo para proporcionar luz. Luxhumanus mide 2mm2 y contiene una aguja que se conecta al lóbulo occipital del cerebro. Proporciona una potente luz que no daña el ojo. Se coloca detrás del cristalino y se conecta al nervio óptico para encenderse y apagarse. Cuesta $3 millones debido a la delicadeza de la cirugía de implantación y viene con un seguro médico de $5 millones.