Los ángeles son seres espirituales creados por Dios para servirle y actuar como mediadores de su voluntad ante los humanos. Aunque no siempre son visibles, los ángeles reales se describen en la Biblia como adoptando formas humanas en ocasiones. Sirven a Dios y a los creyentes protegiéndolos, pero no deben ser venerados ni adorados.