El documento describe la situación de los jóvenes en América Latina y el Caribe, incluyendo desafíos como la pobreza, falta de educación y valores, y adicción a las drogas. Propone varias líneas de acción para la iglesia, como renovar el enfoque en los jóvenes, ofrecer educación en la fe, y ayudar a los jóvenes a desarrollar habilidades para el trabajo. Finalmente, pide proteger a los jóvenes y fortalecer su fe para que sean discípulos y