La película cuenta la historia de Grace, quien vive sola con sus hijos en un caserón victoriano y los educa con estrictas normas religiosas. Sus hijos sufren una extraña enfermedad por la que no pueden recibir luz solar directa. Cuando tres nuevos sirvientes llegan a la casa, deben aprender la regla de mantener la casa siempre en penumbra y no abrir una puerta sin antes cerrar la anterior. El estricto orden de Grace se ve desafiado a medida que los eventos toman un giro inesperado.