El documento establece un marco para la buena enseñanza en Chile, promoviendo un sistema nacional de evaluación del desempeño docente que fortalezca la profesión y mejore la calidad educativa. Se delinean cuatro dominios clave que engloban la preparación de la enseñanza, creación de un ambiente propicio, enseñanza para todos los estudiantes y responsabilidades profesionales, cada uno con criterios específicos para evaluar el desempeño docente. Además, se proponen niveles de desempeño para medir la efectividad de los docentes en relación a su conocimiento y práctica pedagógica.