Los campos de concentración nazis eran espacios creados para internar a grupos como minorías étnicas o religiosas, detenidos políticos y prisioneros comunes sin juicio legal y de forma indefinida bajo poder arbitrario. Los nazis abrieron campos de concentración en Alemania tras asumir el poder en 1933 para arrestar a cualquier persona. Seis grandes campos se crearon en la década de 1930 donde los prisioneros trabajaban hasta la muerte o eran eliminados.