Este documento critica fuertemente la propuesta del ministro de educación español de aumentar el número máximo de estudiantes por aula de 25 a 42. Muestra imágenes de aulas sobrellenadas con muy poco espacio entre pupitres, lo que impide el movimiento y la atención individualizada. Argumenta que esta propuesta pone en riesgo la seguridad y la calidad de la educación.