Los mensajes subliminales son aquellos diseñados para ser percibidos por debajo del límite consciente, lo que les permite influir en la conducta del receptor a través de imágenes o sonidos. Su uso se ha documentado en la música mediante técnicas como el backmasking y en películas, especialmente dirigidas a niños, así como en publicidad para promover productos sin que el consumidor lo perciba conscientemente. Estos mensajes pueden tener contenidos que varían desde lo benigno hasta lo negativo, afectando potencialmente comportamientos y decisiones.