El documento critica a un supuesto "experto" que tergiversa datos y estadísticas para apoyar sus propias opiniones ideológicas. Señala que el experto omite detalles importantes en sus gráficos, anuncia cambios en datos de Sanidad que no se han producido, y manipula cifras sobre homicidios y órdenes de protección para minimizar la violencia de género. Concluye recordando que el experto oculta datos sobre violencia doméstica mortal desde 2009.