El documento presenta extractos de textos a través de la historia que muestran las actitudes misóginas y la subordinación de la mujer al hombre. Los textos, desde el siglo VII a.C. hasta el siglo XVI, prescriben que la mujer debe obedecer y servir al hombre, y no se le permite gobernarse a sí misma ni hablar en público. El documento concluye que ha sido un largo camino para que las mujeres alcancen la igualdad, y que en algunas culturas todavía persisten estas actitudes de sometimiento.