Dos monjas, la Hermana Matemática y la Hermana Lógica, se separaron para escapar de un hombre que las seguía mientras vendían galletas fuera del convento. La Hermana Lógica usó su lógica para distraer al hombre levantándose el hábito, haciendo que él se bajara los pantalones, lo que le permitió a ella escapar corriendo más rápido de regreso al convento.