Los militares desplazaron a 30 pobladores de la zona de Lagunas en Cusco sin previo aviso, bombardeando sus casas y chacras. Los pobladores fueron llevados a Kiteni y denunciaron estar viviendo una pesadilla sin carpas ni saber cuánto tiempo permanecerán aislados. Además, los militares sindican a los pobladores como cómplices de los senderistas.